Los principios del alumnado

¿Quieres conocer cuáles son los principios del alumnado? ¡En este artículo solventaremos tu incógnita!

Tiene que ser crítico: Desarrollar el pensamiento crítico es una de las bases más relevantes de la educación. La información es accesible gracias al epicentro didáctico que han adquirió las tecnologías, aunque debe aprender a buscarse, conociendo también la mejor forma de distinguir entre el contenido poco riguroso y el válido.

Debe ser constructivo, valorando el aprendizaje entre sus partícipes, con la voluntad de poder aportar para el bien común y propio.

Tenderá a ser constructivo, en el ámbito empático y reflexivo, de forma que puedas ser capaz de colocarte en el lugar de otra persona, escuchar sus argumentos y demostrar tu desacuerdo con un nivel de respeto con finalidad de mejorar la discusión.

Deberá ser científico, con el sentido más amplio de la palabra. Ya que por un lado deberá focalizarse en el ámbito digital y tecnológico e la educación, ideal en la forma actual. Mientras que, por otro lado, se abrirá el puente a la investigación. Esto último será basado en la curiosidad del estudiante, quien deberá ser curioso, indagador e investigador, de manera que tenga una mayor motivación y un aprendizaje significativo.

Se caracterizará por su fuerte cívico. El alumno cívico es el alumno empático, es decir, aquel que se compromete consigo mismo y el mundo que lo rodea, tanto a nivel global, como en el centro, comunica, planeta y naturaleza. Manteniendo un nivel de civismo adecuado, no sería necesario implicar tantas leyes o prohibiciones.

Deberán considerar sus palabras, decisiones y actos, invariablemente de si son enfocadas en el ámbito virtual o físico, consideran que sus acciones tienen consecuencias y, que, debido a esto, deberán pensar antes de escribir o actuar. Además, están en la obligación de responsabilizarse por lo que hayan provocado, invariablemente si es relacionado a años psicológicos o físicos, lo que implica sentimientos ajenos o propios.