Recursos que enseñarán al alumnado a programar antes de los 6 años

La programación es uno de los aspectos más relevantes del currículum escolar ya que permite que puedan desarrollarse competencias bajo un aprendizaje autónomo y continuo en la vida cotidiana. Se cree que el ámbito programático se puede aprender antes de los 6 años, a pesar que dentro del sistema educativo es enseñado a los 8 o 9 años de edad.

Si deseamos introducir la programación a esta edad, debemos de tomar en cuenta que muchos de los alumnos no sabrán leer ni escribir. Pero, podría abordarse el asunto bajo una perspectiva más básica y global, trabajado la resolución de problemas, capacidad espacio-temporal, creatividad e imaginación, además de la concentración y atención. A continuación, te planteamos algunos medios que puedes usar:

Cuentos: Existen varios cuentos que te permitirán trabajar el ámbito básico relacionado a la programación. “Mi robot en pijamarama” o “Hola Ruby”, son algunos cuentos que resultarán interesantes para tus alumnos.

Actividades grupales: La educación infantil es una etapa excepcional para enseñar las habilidades relacionas al ámbito de la programación, esto quiere decir, el pensamiento lógico, las secuencias y los algorítmicos, a pesar de que deban de adaptarse a los pequeños. Por ejemplo, se puede describir un dibujo al compañero sin que éste logre ver lo que dibuja. Para esto deberás tener indicaciones muy claras y con un orden en concreto. Mediante esta actividad los alumnos podrán introducirse en conceptos más profundos de una manera divertida. Las coreografías, la búsqueda del tesoro -juego- y las recetas de cocinas son actividades que pueden requerir de un conjunto de instrucciones.

Robots educativos: Cubetto es un robot orientado en Montessori, ya que permite que puedan desarrollarse habilidades de programación y robótica sin la necesidad de pantallas ¡Y mejor aún! de forma visual y manipulativa. Mediante un progresivo aumento de la dificultad de un sinnúmero de retos, las niñas y niños podrán aprender los conceptos básicos de la programación.

Los principios del alumnado

¿Quieres conocer cuáles son los principios del alumnado? ¡En este artículo solventaremos tu incógnita!

Tiene que ser crítico: Desarrollar el pensamiento crítico es una de las bases más relevantes de la educación. La información es accesible gracias al epicentro didáctico que han adquirió las tecnologías, aunque debe aprender a buscarse, conociendo también la mejor forma de distinguir entre el contenido poco riguroso y el válido.

Debe ser constructivo, valorando el aprendizaje entre sus partícipes, con la voluntad de poder aportar para el bien común y propio.

Tenderá a ser constructivo, en el ámbito empático y reflexivo, de forma que puedas ser capaz de colocarte en el lugar de otra persona, escuchar sus argumentos y demostrar tu desacuerdo con un nivel de respeto con finalidad de mejorar la discusión.

Deberá ser científico, con el sentido más amplio de la palabra. Ya que por un lado deberá focalizarse en el ámbito digital y tecnológico e la educación, ideal en la forma actual. Mientras que, por otro lado, se abrirá el puente a la investigación. Esto último será basado en la curiosidad del estudiante, quien deberá ser curioso, indagador e investigador, de manera que tenga una mayor motivación y un aprendizaje significativo.

Se caracterizará por su fuerte cívico. El alumno cívico es el alumno empático, es decir, aquel que se compromete consigo mismo y el mundo que lo rodea, tanto a nivel global, como en el centro, comunica, planeta y naturaleza. Manteniendo un nivel de civismo adecuado, no sería necesario implicar tantas leyes o prohibiciones.

Deberán considerar sus palabras, decisiones y actos, invariablemente de si son enfocadas en el ámbito virtual o físico, consideran que sus acciones tienen consecuencias y, que, debido a esto, deberán pensar antes de escribir o actuar. Además, están en la obligación de responsabilizarse por lo que hayan provocado, invariablemente si es relacionado a años psicológicos o físicos, lo que implica sentimientos ajenos o propios.