Actividades que fomentan el placer por la lectura

¿Tienes problemas para conseguir que tus alumnos lean? ¿Te gustaría saber cómo fomentar la lectura en el aula? En este artículo e brindaremos un conjunto de recomendaciones que pueden ser de ayuda para lograr tu cometido.

Según estadísticas oficiales, la lectura de los libros suele disminuir luego de los 14 años, en este inicio los niños comienzan a disfrutar del resto de actividades de ocio.

En el momento que un niño empieza a leer en la escuela, la actividad se convierte en una obligación, y por este motivo en el periodo de escolarización obligatoria es muy común visualizar altos índices de lectura. Igualmente, cuando los niños son pequeños, los adultos se encargan de acompañarlos en el proceso de aprendizaje de lectura. Pero, a medida que estos crecen y finalizan sus estudios, la lectura pasa a segundo plano en su cotidianidad, ya que se desplazan por aquellas actividades caracterizadas como interesantes y divertidas.

De tal forma, bajo estos datos se puede deducir que los alumnos únicamente le dan un valor instrumental para la vida, pero sin llegar a relacionarlo con el ocio. En las escuelas debe de promoverse la creación de un hábito lector que no se identifique con la obligatoriedad, sino con el placer.

En el siglo XXI, podemos contemplar una variedad de recursos que brindarán la posibilidad de desarrollar el gusto por la lectura y explotarlo al máximo. De igual forma, la pasión y creatividad del docente serán factores que ayudarán a cumplir esta finalidad de una manera más rápida.

Algunas de las actividades que puedes ejecutar en el ambiente escolar con la finalidad de incrementar el placer por la lectura, y que a la vez sea considerado por tu alumnado como una actividad relevante, son: booktrailer, booktubers, clubs de lectura, guías de viaje, lectura en voz alta y nubes de palabras.

Cómo enseñar a los alumnos a cuestionarse la información

El pensamiento crítico es uno de los principios menos comunes en las personas, ya que en muchas ocasiones suelen aceptar sin juzgar las opiniones y creencias bajo las que son bombardeados. Uno de los aspectos más relevantes del ‘Thinking’ consiste en que los estudiantes desarrollen una actitud crítica desde el aula. Algunas de las indicaciones que los profesores deben tomar al respecto son:

Conducir a los alumnos directo a su propio aprendizaje, de forma que se pueda favorecer su autonomía y actuar según sus puntos intermediarios y no como simples transmisores de contenido, básicamente como guías para construir su propio conocimiento.

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Implicar la reflexión según preguntas abiertas de forma que los alumnos puedan cuestionar lo aprendido. No se debe creer todo lo que se lee y no es necesario que lo que se explique pueda ser negro o blanco, hay tonos intermedios. A través de la búsqueda de contenido, se puede ayudar a que los alumnos distingan entre una variabilidad de información para poder determinar la fiabilidad y relevancia del sitio de donde la adquirieron.

Crear un ambiente donde el alumno desee aprender: La curiosidad e interés debe ser incentivado, del mismo modo, debe fomentarse su imaginación y creatividad.

Contribuir en el autoconocimiento de los alumnos, de forma que pueda enseñárseles a pensar y a aprender. No todos los estudiantes se basan en el mismo estilo de aprendizaje, tampoco cuentan con las mismas técnicas y estrategias. Se debe encontrar el propio camino hacia el aprendizaje mediante la dirección que el docente le provea. La idea es que el estudiante desarrolle sentimientos de tolerancia, empatía y pueda implementar la cooperación y colaboración entre el resto del alumnado. Asimismo, mediante el autoconocimiento logrará desarrollar la capacidad de superar el estrés y la frustración, sobresaliendo la capacidad de ser abierto y encarar los nuevos inconvenientes y dificultades con optimismo.

La calidad educativa

¿Te gustaría conocer cuáles son las bases de la calidad educativa? En este artículo te brindaremos la información que necesitas para comprender el principio de la calidad educativa.

La educación intenta, no solamente lograr formar individuos con la capacidad de luchar frente a circunstancias reales y proporcionarles soluciones reales, sino también erguir individuos que tengan excelente interacción con sus similares y pueda vivir en una sociedad sustentada en principios morales.

La calidad educativa es el segmento más usado dentro del ámbito educativo. De igual forma, puede acompañarse con distintos términos como la innovación, eficiencia, eficacia y reflexión permanente, como los beneficios que forman parte de las necesidades de una sociedad que cambia de forma continua, en donde se siguen procesos de mejora. La educación de calidad, en base la UNESCO, forma parte de un objetivo prioritario en la agenda global y es un derecho de los estudiantes.

Si deseamos adquirir educación de calidad, antes que nada, deberemos invertir, principalmente en recursos humanos, ciencia y tecnología. Si los recursos para la educación se disminuyen, no se puede evolucionar, no existirá calidad y menos aún, progreso. Puede contemplarse a nivel internacional cómo la educación deja de ser una prioridad, lo que hace que la inversión en este sentido sea inferior.

Para lograr la calidad es imprescindible que exista un cambio en la educación, en una que esté orientada a la formación del docente, de forma que los procesos puedan proveer oportunidades de enfoque positivo, en la cual los estudiantes aprendan a desarrollar sus habilidades de convivencia y comunicativas, especialmente la capacidad de pensar. Por otro lado, deberán aprender sobre cómo y dónde pueden adquirir información, de manera que logren interactuar con ella para formarse una vida más competente, no únicamente a nivel de logros personales, sino también en sus cualidades para entender a la sociedad.

evaluación educativa

La evaluación educativa debería significar mucho más que ponderar las acciones el estudiante. Implicar a los docentes también resultaría ventajoso, ya que los resultados de los primeros intervendrán según el proceso de aprendizaje y enseñanza por el cual hayan transcurrido los alumnos, incluyendo el ámbito familiar. La evaluación educativa debe enfrentar un sinnúmero de reformas, especialmente aquellas orientadas al significado o enfoque que popularmente le damos, normalmente derivada a una equivoca opinión transmitida por la idiosincrasia, desde una perspectiva alejada a los términos globales.

Por décadas se ha brindado homenaje a la evaluación formativa, pero resalta únicamente la función orientadora y motivadora, sin considerar la acción sancionatoria. Esto implica que la ventaja principal de la evaluación no se encuentra en las normas, sino en la concepción que se dispone de esta y en su práctica escolar, ya que suele ser recios al dominio temático, capacidad investigativa e innovación.

Se debe exhortar al docente a tomar conciencia sobre el papel protagónico dentro del aprendizaje, de la visión que el infante pueda tener el mundo, ya que deberá implementar un conjunto de estrategias que permita que el alumnado pueda variar sus desempeños escolares en pro a resultados significativos.

El paradigma educativo debe orientarse a la innovación: Debe considerarse la necesidad de pasar de lo predecible hacia lo impredecible, llegando a vencer el temor al cambio. Este temor en muchos casos llega a formarse dentro del ámbito estudiantil. La idea es que la educación sea en sentido a la libertad, sin necesidad de descuidar los límites, y poder enseñar a pensar en base a la transformación personal que propague el bienestar humano.

La mayoría de los sectores educativos creen que el modelo de ‘memoriza y olvida’, muy frecuente entre los estudiantes, está afectando drásticamente la percepción y desempeño de los futuros dirigentes de los países.