Dinámicas educativas para formar grupos en el aula

¿Te gustaría conocer qué dinámicas educativas pues usar para formar grupos dentro del aula? ¡En este artículo te mencionaremos las más relevantes!

Busca tu otra mitad: Para esta actividad necesitas tener preparadas algunas tarjetas con antónimos y sinónimos, además de conceptos, operaciones, refranes y resultaos. Los alumnos deberán juntar a su pareja correspondiente. En caso de que desees que el grupo sea mayor, deberás seguir la dinámica, ajustándolos a categorías más generales.

Los abrazos: Esta dinámica se enfoca en permite que los alumnos se distribuyan en el espacio a medida que la música se reproduce. Una vez que la música para, debes de comentar un número al azar, que será precisamente el número de niños que deberán agruparse. Una vez culminado, deberás decir e número de participantes que desea tenga cada grupo, estos grupos serán conformados para la actividad posterior. Este juego puede variarse a muchas áreas más.

La granja: Es imprescindible que, para poner en práctica esta actividad, prepares unas tarjetas donde puedan verse los nombres de distintos animales. Esto deberá ser repartido a los alumnos, y ellos, teniendo los ojos cerrados, deberán hacer el ruido de cada animal hasta juntarse con aquel compañero que emita el mismo sonido.

Las cartas: Para esta actividad necesitas de un conjunto de cartas que debes preparar según el número de alumnos en el aula. Luego, reparte al alumnado cada carta boca abajo, de forma que puedan descubrir todos a la vez y juntarla sin hablar con sus compañeras, bajo un mismo patrón -esto se juntará por colores, objetos y números-.

Los números: Es muy conocida la dinámica de numerar a los alumnos de forma que estos puedan juntarse luego. Sin embargo, te proponemos una variación que consiste en numerar a los alumnos del uno al nueve. Seguidamente, deberás escoger un número de 4 cifras, en caso de que el grupo sea de 4 componentes. Luego, deberán juntarse los alumnos con sus pares, como en el caso de que tengan la misma edad.

El Storytelling dentro del aula de clases

El Storytelling consiste en transmitir historias llenas de emociones, solamente a través del uso de imágenes o palabras. A pesar de que esta estrategia no implique ninguna novedad, los cambios globales exige el uso de distintas historias y la forma en la que se cuente.

El aprendizaje y la digitalización en las aulas ha dado un espectacular avance al momento de contar las historias. De forma que, una narración tradicional logra adquirir una dimensión superior al basarse en un conjunto de soportes y herramientas novedosas que permiten transmitir valores y conocimientos que logra despertar la motivación e interés en los alumnos.

Algunos de los beneficios más sobresalientes de esta estrategia, se basan en:

  • Crear un vínculo entre los alumnos y el docente, mediante el cual se pueda crear una interacción y comunicación más profunda.
  • Les brinda a los alumnos la curiosidad, motivación, diversión y actitudes relevantes para poder ejercer un correcto aprendizaje.
  • Contribuye en la conexión entre los contenidos de manera que pueda organizarse la información.
  • Desarrolla un conjunto de habilidades sociales, como en el caso de la empatía y la escucha activa.
  • Permite que se cree el pensamiento crítico a través de los relatos y las reflexiones.
  • Estimula la imaginación y creatividad del alumno.
  • Permite que el clima del trabajo sea participativo y relajado.
  • El docente deberá adoptar el rol más importante del storyteller. Si deseas ser un buen narrador deberás conocer los trucos requeridos para que tus historias tengan impacto entre tus oyentes. Existe un sinnúmero de sitios en línea que te ayudarán a adquirir los recursos necesarios para implementar estas estrategias dentro del aula. Por ejemplo, las páginas de Storytelling, las charlas TEDx, etc.

Aplicar el storytelling dentro del aula de clases será una opción muy viable para asegurar el entendimiento de los estudiantes y la forma en la que estos perciben el sistema educativo.

Cómo impartir la diversidad sexual en la educación

La diversidad sexual es uno de los puntos más tratados en la actualidad, un tema que deberá, sin duda, enseñarse en el sistema educativo. ¿Te gustaría aprender cómo impartir la diversidad sexual en la educación? ¡En este artículo te lo mostraremos!

En la adolescencia los jóvenes comienzan a reafirmar su identidad, surgiendo, además las primeras relaciones afectivas que deriva a una profunda atracción hacia personas del mismo sexo o el contrario. Bajo este caso, los adolescentes interpretan sus sensaciones de una forma distinta, llegando a pasar un proceso difícil antes de llegar a aceptar su orientación sexual.

Por lo tanto, la escuela necesita desempeñar un papel muy relevante en el desarrollo de actitudes de tolerancia en el alumnado enfocado en las formas de vivir la sexualidad. Por tal motivo, los docentes deben basarse en un sistema de recursos que permitirán trabajar la diversidad sexual en el aula, estos son:

  • La literatura: Hay una amplia variedad de literatura juvenil y cuentos infantiles donde se contempla los personajes LGTBI. Mediante estas etapas se comenta la diversidad sexual a través de situaciones reales y cotidianas que cualquier persona podría vivir.
  • El cine: Los cortometrajes o películas son unos excelentes recursos a usar para trabajar la diversidad en el aula. Hay variopintas filmografías donde se explica los procesos que vive las personas bisexuales, transexuales, intersexuales y homosexuales. Ver este tipo de vivencias permite que se desarrolle la cualidad de la empatía.
  • Canciones: Hay muchos artistas que han cantado y compuesto canciones sobre las distintas formas de identificarse, de querer o de sentirse. Por tal motivo, conociendo la importancia de la música en jóvenes, será un recurso ideal para trabajar la diversidad dentro del aula.
  • Dinámicas: Trabaja los roles de género, la empatía, los estereotipos, a través de las actividades en el aula que proporcionen tolerancia, que avale la sensibilización hacia la diversidad sexual y provean respeto.

 

Cuándo se debe aprender a leer y escribir

¿Quieres saber cuándo los niños deben aprender a leer y escribir? En este artículo te brindaremos esta información, de forma que puedas usarlo para tomar la edad adecuada que implique el desarrollo de dichas características.

Luego del lenguaje oral, la lectura y la escritura son los más influyentes actos del desarrollo cognitivo e intelectual mediante el cual las personas transfieren información y se comunican. El aprendizaje de la escritura y lectura tiene su lugar. Se conoce como un proceso, que adelantarlo no sólo ayudará, sino que será contraproducente debió a que carece de las habilidades cognitivas, a parte de las destrezas orales que serán relevantes para dichos efectos.

Hay especialistas que comentan la relevancia de estimular el lenguaje oral en los niños como base para desarrollar algunas destrezas relacionadas a la psicomotricidad, que es la faculta que les permite desempeñarse exitosamente en cualquier ámbito, además del desarrollo de las habilidades cognitivas que pueden facilitar su capacidad de adquirir conocimiento. Se debe de enfocar en desarrollar la creatividad y despertar su curiosidad, esto sin necesariamente forzarle, ya que en caso contrario se desencadenaría una frustración.

La educación preescolar es relevante para los niños, ya que no sólo es la etapa en donde se establecen las bases requerirás para un desarrollo que marca el resto de sus vidas, sino porque se logrará también adquirir y potenciar un conjunto de capacidad mediante la socialización con el entorno.

Se realizaron dos estudios, uno por la Universidad de Usha Goswami y otro por la Universidad de Cambridge, donde se criticó los métodos de escribir y leer ya que son contraproducentes para un temprano aprendizaje, debido que los niños en la edad de prescolar no se encuentran preparados, y mucho menos han alcanzado las habilidades requeridas para efectuar este aprendizaje. En muchas ocasiones el acelerar este proceso terminará creando una baja autoestima, perdida de interés y desmotivación frente al estudio.